jueves, 3 de diciembre de 2009

Henry Miller "Trópico de Capricornio"

Estoy aquí para vivir, no para calcular. Y eso es precisamente lo que los cabrones no quieren que hagas: ¡vivir! Quieren que te pases la vida sumando cifras. Eso tiene sentido para ellos. Es razonable, inteligente. Si yo estuviera al timón, tal vez no estuviesen las cosas tan ordenadas, pero todo sería más alegre, ¡qué hostia! No habría que cagarse en los pantalones por nimiedades.
Quizá no hubiera calles pavimentadas, ni automóviles aerodinámicos, ni altavoces, ni cachivaches de miles de millones de variedades, tal vez no hubiese siquiera cristales en als ventanas, puede que hubiese que hibiese que dormir en el suelo, tal vez no hubiera cocina francesa ni cocina italiana ni cocina china, quizá se mataran las personas unas a otras, cuando se les acabase la paciencia, y puede que nadie se lo impidiera, porque no habría ni cárceles, ni guripas, ni jueces y, desde luego, no habría ministros ni legislaturas, porque no habría leyes de los cojones que obedecer o desobedecer, y quizá se tardara meses y años en la caminata de un lugar a otro, pero no se necesitaría visado ni pasapaporte ni carte d´identité, porque no estaría uno registrado en ninguna parte ni llevaría un número y, si quisieses cambiar de nombre cada semana, podría hacerlo, porque daría lo mismo, dado que no poseerías nada que no pudieses llevar contigo, ¿y para qué ibas a querer poseer nada, si todo sería gratuito?

1 comentario:

Crónicas Urbanas dijo...

Es un pensamiento muy libre y muy joven ese, Pamela.
Alguna vez quisimos un mundo asi, o tal vez lo queremos. pero muchos creen que esa especie de anarquía, o rebelión va en contra de los "políticamente correco".
Me gusta mucho la música que le pones de fondo a tu blog.
siempre te sigo.
Saludos.
Daniel.