viernes, 29 de octubre de 2010

Sí.

Sí. Llegará un día, un día en que sentirás el abominable pesar de lo que calificas como "imposible de vivir", es decir, lo que tú y yo intentamos aquel verano de viento y lluvia.

Marguerite Duras.

Lo increíble del mar es que es capaz de curar todas las heridas, incluso es capaz de curar paulatinamente un corazón roto.

Esta noche es memorable para mí, esta noche te hago libre y me libero de ti. Esta noche tiene que ser memorable porque es justo este momento en el que he decidido dejar toda mi ingenuidad de lado.

Esta noche es fría y sin embargo estoy en el caribe, así que junto a este frío decido dejar de arropar acaloradas esperanzas, suelto mis deseos y dejo que se vayan junto al viento.

De manera simbólica se fueron de mi vida muchas cosas, junto con mi cabello, si mi guitarra estuviera sana la tocaría así que le silbaré a mi flauta y dejaré que todo lo que no puedo decirte se convierta en música.

Melissa Ortiz

3 comentarios:

Juan Carlos Rodríguez dijo...

Maravilloso texto, hermoso tu blog, suena música por todos lados.
JCR

Q dijo...

Cierto es que el mar cura lo que ninguna medicina puede!

Un abrazo, Pamelissa =)

Ernesto y Felisa dijo...

Precioso texto, el tuyo, y encantada que hayas invitado a mi querida M. Duras.
Un saludo.
Felisa