sábado, 4 de julio de 2009

23.




Soy una mujer grande, me siento como una mujer grande

Cómo explicar a qué me refiero con grandeza.

Me percibo pesada mental, espirítual y emocionalmente.

Por eso siento que soy una mujer grande.

Y me cansa demasiado, y a veces quisiera apagar el interruptor, sedarme en esos 3 aspectos ¡pero no puedo!

Quiero un respiro, abrazar a un árbol.

Quiero meter mis pies en el mar, quiero sentir la cadencia del mar en todo mi cuerpo.

Quiero respirar aire fresco por mi nariz, quiero aspirar tan fuerte ese aire y meterlo todo adentro.

Tengo que hacer cualquiera de estas cosas pronto pues siento que estoy muriendo aquí.


Lo dice una Melissa que siente que al escribir esto ha superado una nueva crisis nerviosa -de nuevo-.

La pangloss.

jueves, 25 de junio de 2009

Desmond Morris. El Zoo Humano.



La historia de la crueldad deliberada hacia otras especies ha seguido un extraño rumbo. El cazador primitivo tenía cierto parentesco con los animales. Los respetaba. Y lo mismo hacían los primitivos pueblos labradores y ganaderos. Pero en el momento en que comenzaron a desarrollarse las poblaciones urbanas, grandes grupos de seres humanos dejaron de tener contacto directo con los animales, y se perdió el respeto . Al crecer las civilizaciones fue aumentando también la arrogancia del hombre. Cerró los ojos al hecho de que él tenía la misma naturaleza que cualquier otra especie. Se abrió un gran abismo. Él tenía un alma, y los animales no. No eran más que bestias irracionales puestas sobre la Tierra para su servicio. Los animales comenzaron a verse en difíciles trances.


No es preciso que entremos en detalles, pero hay que hacer notar que todavía a mediados del siglo XIX el papá Pío IX denegó la autorización para la apertura en Roma de un centro de protección de animales, sobre la base de que el hombre tenía deberes para con su semejante, pero no para con los animales. A finales del mismo siglo, un autor jesuita escribió: <Las bestias por carecer de inteligencia y, por consiguiente, no siendo personas, no pueden tener derechos de ninguna clase... No tenemos, pues, deberes de caridad, ni deberes de ningún otro tipo hacia los animales inferiores, como no los tenemos tampoco hacia los árboles y las piedras>

Muchos cristianos estaban comenzando a albergar dudas respecto a esta actitud, pero, hasta que la teoría de la evolución, de Darwin, empezó a ejercer su extraordinario influjo en el pensamiento humano, no volvieron a aproximarse los hombres y los animales. El retorno a la aceptación de la afinidad del hombre con los animales, que tan natural había sido para los primitivos cazadores, condujo a uan segunda Era de respeto. Como consecuencia, nuestra actitud hacia la crueldad deliberada con los animales ha estado cambiando rápidamente durante los últimos cien años; pero, pese, a la cada vez más intensa desaprobación, el fenómeno continúa, en gran medida presente entre nosotros. Las manifestaciones públicas son raras, pero las brutalidades privadas persisten. Tal vez respetemos hoy a los animales , pero todavía son nuestros subordinados, y como tales, son objetos altamente vulnerables para la descarga de la agresión redirigida.

Después de los animales los niños son los subordinados más vulnerables y, a pesar de que en este terreno las inhibiciones son más intensas, se llevan sometidos también a una gran cantidad de violencia redirigida. La depravación con que animales, niños y otros subordinados desvalidos son objeto de persecución, constituye una medida del peso ejercido por las presiones de dominación sobre los perseguidores.

Incluso en la guerra, en la que se enaltece el acto de matar, puede verse funcionar este mecanismo. Los sargentos y otros suboficiales dominana frecuentemente a sus hombres con extrema crueldad, no sólo para imponer disciplina, sino también para suscitar odio, con la intención deliberadad de que este odio se redirija en el combate contra el enemigo.

Volviendo la vista hacia atrás, podemos ver ahora los efectos producidos por la carga, artifiacialmente pesada de la dominación ejercida desde arriba, que constituye una inevitable característica de la condición supertribal. Para el animal humano, que sólo hace unos cuantos miles de años era un simple cazador tribal, la anormalidad de la situación ha producido módulos de conducta que, para los niveles animales, son también anormales: la exagerada preocupación por el mimetismo de dominación, la excitación de contemplar actos de violencia, la crueldad deliberada hacia los animales, niños y otros subordinados extremos, los actos de homicidio y, si todo lo demás fracasa, los actos de autocrueldad y autodestrucción. Nuestro miembro de supertribu, descuidadndo a su familia para ascender un peldaño más por la escala social, recréandose en las brutalidades de sus libros y sus películas, dando patadas a sus perros, pegando a sus hijos, persiguiendo a sus subordinados, torturando a sus víctimas, matando a sus enemigos, causándose a sí mismo enfermedades por exceso de tensión y volándose la tapa de los sesos, no es un espectáculo agradable.

Ha alardeado con frecuencia de su carácter único en el mundo animal, y en este aspecto lo es.


Es verdad que otras especies se entregan también a intensas luchas por alcanzar un status y que el logro de una situación de dominio es, con frecuencia, un elemento que absorbe por completo el tiempo de sus vidas sociales. En sus habitats naturales, sin embargo, los animales salvajes nunca llevan semejante conducta hasta los límites extremos observables en la moderna condición humana. Como he dicho antes, sólo en las reducidas moradas de las jaulas de zoo encontramos algo que se aproxime al estado humano. Si, en cautividad, es reunido un grupo de animales demasiado numeroso para la especie de que se trate y es instalado luego con demasiadas apreturas en el inadecuado medio ambiente de unas jaulas, es seguro que se producirán grandes incidentes.

Tendrán lugar persecuciones, mutilaciones y muertes. Aparecerán neurosis. Pero ni siquiera el director de zoo menos experto pensaría jamás en apiñar y amontonar un grupo de animales en el grado en que el hombre se ha apiñado y amontonado a sí mismo en sus modernas ciudades. Ese nivel de anormal agrupación, predeciría sin dudarlo el director, causaría una fragmentación y colapso completos del módulo social normal de la especia animal afectada.


Se quedaría asombrado ante la insensatez de sugerir que debía intentar semejante instalación con, por ejemplo, sus monos, sus carnívoros o sus roedores. Sin embargo, la Humanidad hace voluntariamente esto consigo misma; lucha y se esfuerza bajo estas mismas condiciones y consigue sobrevivir. Conforme a todas las reglas, el zoo humano debería ser ya una vociferante casa de locos, en vías de desintegración hacia una completa confusión social. Los cínicos podrían argüir que éste es, en efecto el caso, pero, evidentemente no es así. La dirección iniciada hacia una mayor densidad de población, lejos de menguar está creciendo constantemente en impulso. Las diversas clases de desórdenes de conducta que he descrito en este capítulo son sorprendentes, no tanto por su existencia como por su rareza en relación a las dimensiones de las poblaciones implicadas. Son extraordinariamentes pocos los forcejeantes miembros de supertribu que sucumben a las formas extremas de acción que he examinado.


Por cada desesperado buscador de status, homicida, suicida, perseguidor, destrozador de su hogar o incubador de úlceras, hay cientos de hombres y mujeres que no sólo sobreviven, sino que prosperan bajo las extraordinarias condiciones de las multitudes supertribales. Esto, más que ninguna otra cosa, es un testimonio asombroso de la enorme tenacidad, elasticidad e ingenio de nuetra especie.



La imagen es de Banksy.co. uk

sábado, 13 de junio de 2009

Gracias por tu calor, no pasaré frío. Pero sobretodo gracias por tu luz.


El amor es intensidad y por esto es una distensión del tiempo, estira los minutos y los alarga como siglos. El tiempo, que es medida isócrona, se vuelve discontinuo e inconmensurable. Pero después de cada uno de esos instantes sin medida, volvemos al tiempo y a su horario: no podemos escapar de la sucesión. El amor comienza con la mirada: miramos a la persona que queremos y ella nos mira. ¿Qué vemos? Todo y nada. No por mucho tiempo; al cabo de un momento, desviamos los ojos. De otro modo, ya lo dije, nos petrificaríamos.

Octavio Paz

viernes, 5 de junio de 2009

Estudio lingüística y tengo severos problemas de comunicación, siento que tengo mi mente completamente desorganizada, en realidad es esta ciudad la que me esta matando lentamente, no he podido meter mis pies en un río o en el mar, ni siquiera he caminado por horas hasta cansarme por un camino de piedras y pasto. Estoy cansada de ver grises cada vez más grises.

Quiero salir de este stand-by en el que se encuentra mi espiritú, pese a todo por dentro me siento verdaderamante feliz, es como si mi interior no tuviera congruencia ni ilación con este triste entorno podrido. Supongo eso es lo que pasa.

Ahora me voy, tratando de llevar por esta vida esto que llevo dentro de mí que simplemente no sabe cómo lidiar y vivir en este mundo.
La pangloss.


sábado, 23 de mayo de 2009


PRIMERO:

Amarás al planeta porque es
el gran hogar universal


Nosotros, los seres humanos, nos consideramos universales por haber sido dotados de la capacidad de decisión y tener la aptitud entre los seres vivientes para transformar el entorno natural y adaptarnos en la diversidad ecológica del planeta, por eso debernos amarlo, porque en él nacimos, en él vivimos como en la gran casa que nos abriga y nos refugia de las inclemencias siderales.




Roberto Díaz García
MORAL ECOLOGISTA, Condición del Siglo XXI.
Editorial Panorama.



(La imagen es de BANKSY.co. uk)

viernes, 24 de abril de 2009

Las palabras no pueden expresar lo que siento.


Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve… Cuando mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor…

PARACELSO.


Sé que han habido locos y también solitarios o solos realmente locos y locos verdaderamente solos. Sé que han habido además mujeres fuertes que fragilmente se han quebrado.

Han habido locos y solos que se han perdido en un mundo donde solo habitan un cúmulo de ideas sin sentido y ese espacio vacío inmensamente pesado, y además han vivido abandonados.

Nadie ni nada los ha buscado, nadie les ha hablado y viven y han vivido porfundamente aislados.

No quisiera que tú lo fueras, yo no quiero serlo tampoco.
La pangloss.

sábado, 18 de abril de 2009

And the happiness is gone,

¡Qué felicidad!

Mi cuerpo y mi cara no podían permitirse sentir tanta felicidad, la piel se estiraba sin que mi voluntad interfiriera.

¡Cuánta felicidad!

Y pese a que yo no quería que esa sensación se fuera, inevitablemente fue abandonando poco a poco mi cuerpo.

Y no hubo añoranza porque todo, incluso lo bueno tiene su fin.

Y sólo me quede ahí sentada sintiendo el calor del sol en mi brazo, el tiempo transcurrió lento y pude sentir como el día iba muriendo porque todo en esta vida tiene que morir.
La pangloss.

sábado, 4 de abril de 2009

Vivimos por lo real: pero existimos por lo surreal.

410

The first Day´s Night had come-
And grateful that a thing
So terrible -had been endured-
I told my Soul to sing-

She said her Strings were snapt-
Her Bow- to Atoms blown-
And so to mend her -gave me work
Until another Morn-

And then -a Day as huge
As yesterdays in pairs,
Unrolled it´s horror in my face-
Until it blocked my eyes-

My Brain -begun to laugh-
I mumbled -like a fool-
An tho´`tis Years ago -that Day-
My Brain keeps giggling -still.

And Something´s odd -within-
That person that I was-
And this One- do not feel the same-
Could it be Madness- this?
E. Dickinson.



jueves, 26 de marzo de 2009

Meli nirásti Édunguni

Quisiera saber tantas cosas de ti, quisiera. Quisiera saber qué te paso en tu ceja izquierda, pero al mismo tiempo no quisiera saberlo de manera abrupta y repentina. Pues tengo un corazón débil que no podría sobrevivir esa intensidad de nuevo, quiero desentrañarte poco a poco.
Sé lo que me gusta, sentir tu andar junto al mío, sentir tu presencia en mi vida, escuchar tus frases (¡qué increíbles!) y soltar la risa que siempre haces se me escape.
Me gusta sentir cómo el tenerte cerca me invade de todo ese dharma interno que fluye en mi cuerpo, ¡en mi mente! y me hace creer que puede ocurrir lo mejor posible.
Haces que quiera creer, haces que quiera continuar.


La pangloss.
9 de Marzo del 2009.

sábado, 21 de marzo de 2009

Se detiene el tiempo:

No había chico más insolente, ni más reservado que él. Fontaine daba la impresión de estar calificado para acceder a un estadio superior de la vida, de tener las manos metidas en el corazón de la realidad, mientras el resto de nosotros todavía estábamos aprendiéndonos citas de memoria y mendigando aprobaciones. Pese a que seguía sacando los libros del armario, todos sabíamos que no eran más que puntuales y que no estaba destinado a la sabiduría sino al capitalismo, como ya auguraban su tratos con la droga.

Sin embargo, Trip jamás olvidaría aquella tarde de Septiembre, cuando ya habían empezado a caer las hojas de los árboles. Al entrar a la escuela se encontró con el señor Woodhouse, el dierctor, que se acercaba por el pasillo. Trip ya estaba acostumbrado a topar con personas importantes cuando estaba puesto y, según nos aseguró, nunca se sentía paranoico por eso. No sabía explicar por qué la visión del director, con sus pantalones anchos y sus calcetines amarillo canario, hicieron que se le acelerase el pulso y comenzara a sudarle la nuca. El hecho fue que, con gesto imperturbable, Trip se coló a la primera clase que encontró.

Al sentarse no vio una sola car, no vio profesor ni alumnos y lo único que percibió fue una luz celestial que iluminaba el aula, un fulgor anaranjado que provenía del follaje otoñal. Era como si la clase se hubiera llenado de un líquido dulzón y untuoso, una miel casi tan ligera como el aire que inhaló.
El tiempo parecía transcurrir más lentamente y en el oído izquierdo percibió el campanilleo del Om cósmico con la claridad de un timbre de teléfono. Cuando le sugerimos que posiblemente estos detalles estaban relacionados con el mismo THC de su sangre, Trip Fontaine levantó un dedo en el aire y aquélla fue la única vez que le dejaron de temblar las manos durante todo el tiempo que duró la conversación.

- Sé muy bien que es estar colocado- dijo - pero esa vez era diferente.

Bajo aquella luz anaranjada, las cabezas de los alumnos parecían anémonas de mar que ondulasen dulcemente y el silencio de la clase era como el del lecho del oceáno.

- Cada segundo es eterno- nos dijo Trip al describirnos cómo, cuando se sentó en su pupitre, la chica que tenía delante se dio la vuelta y lo miró sin razón aparente.

No había podido decir si era guapa o no porque lo único que vio fueron sus ojos. El resto de la cara -sus labios carnosos, la rubia pelusilla del cutis, la nariz con las ventanas rosas y translúcidas- se dibujó vagamente mientras los ojos azules lo levantaban como una ola marina y lo mantenían en suspenso.

- Fue el punto fijo de un mundo que giraba- nos dijo, citando a Eliot, cuyos poemas completos había encontrado en la biblioteca deL centro de desintoxicación.

Aquella Lux Lisbon seguiría mirándolo durante toda la eternidad y Trip Fontaine le devolvería la mirada. El amor que Trip sintió en aquel momento por ella fue más auténtico que todos los amores que vendrían después porque sobreviviría a la vida real y seguía atormentándolo incluso ahora en el desierto, con su belleza y su salud arruinadas por completo.

- Nunca se sabe qué desencadenará el recuerdo-, nos dijo-. Puede ser cualquier cosa: la cara de un niño, el cascabel en el collar de un gato...

Jefrey Eugenides
Vírgenes Suicidas.

domingo, 15 de marzo de 2009

Si el mundo seguirá cayendose a pedazos pero yo...

Mañana me lanzo a escuchar a radiohead. Eso es lo único que puedo decir, no espero nada, no he imaginado nada. Haré un par de preparativos, haré mis respectivas flexiones y prepararé todos los aditamentos para (supongo que lo será) un buen viaje sonoro. Pretendo zapatearle duro, largo y tendido. Y prometo ofrecer mis impresiones posconcierto.

sábado, 14 de marzo de 2009

Y todo se derrumbará ante nuestros propios ojos.



Dicen llamarse Homo Sapiens Sapiens,
(aunque ello puede conducir a engaños,
pues en su inmensa mayoría son necios
usando crueles sus erróneos cálculos.)
E. M.


Todos se odian y todos se matan, nadie vive feliz en este maldito cautiverio. Y empiezo a tener miedo de lo que mis ojos están viendo. Porque todo se ha convertido en un torbellino descontrolado que cada vez más se vuelve más violento.

Y quisiera quedarme para siempre sentada a la sombra de este viejo árbol, pero no puedo porque pese a todo algo dentro de mí no me permite quedarme ahí. No puedo quedarme al margen mientras este mundo se cae a pedazos, surge dentro de mí una imperante necesidad por hacer algo, y yo en verdad no comprendo a este cuerpo que insiste en hacer algo. Tengo deseos de sentarme a llorar por todo lo perdido y por todo lo dañado pero de nada serviría. Mejor olvido esas ganas de sucumbir y las mando lo más lejos posible pues ¡quiero vivir!, quiero vivir pese a que sé que mis acciones no podrán enmendar todo lo malo pero quiero vivir, quiero intentar hacerlo sin lamentar la situación actual.

Busco paz para mi corazón que vive indignado y que además teme que lo que han visto mis ojos aún no ha sido lo peor.
Y sí, la verdad es que cada vez tengo más y más miedo.
La pangloss.


Sway With Me

sway with me, everything sad --
madmen in stone houses
without doors,
lepers steaming love and song
frogs trying to figure
the sky;
sway with me, sad things --
fingers split on a forge
old age like breakfast shell
used books, used people
used flowers, used love
I need you
I need you
I need you:
it has run away
like a horse or a dog,
dead or lost
or unforgiving.

Charles Bukowski

sábado, 28 de febrero de 2009

A mi hermana me gustaría decirle:

No te sientas triste, no te sientas sola, observa todo lo que te rodea. Llena tus ojos de todo el azul que te puedas robar del mar. Disfruta tus buenas compañias, aléjate de las que sólo te hagan desperdiciar tu tiempo y tu energía.

Escucha cada murmuro, disfruta el silencio, detesta el ruido inecesario. Ama las cosas que haces y no permitas que la mente divague sin camino.

No permitas que la estupidez te absorba, a todos nos quiere atrapar. Extrañáme profundamente pero no pienses en mí todo el tiempo.

Y sobre todo, no olvides quién eres. Siempre recuerda que no importa dónde te encuentres, tú siempre serás la misma.
La pangloss.

domingo, 22 de febrero de 2009

She came and gave to me a lot of peace

Nunca había sido amable con ella (ya la había visto en otras ocasiones), ni siquiera la había volteado a ver en otras ocasiones, cuando de la manera más austera posible le decía: "No gracias". Pero esta vez fue distinto, ella se acercó y yo me quede ahí, le compré una mermelada: "sin conservadores" me dijo, le creo, le creí total y absolutamente (¡además recicla sus frascos!).

Ella me miró a los ojos, ella se metió en mis ojos. Algo hizo en mí, porque después de que se fue me sentí tan llena de algo. Una mujer, no cualquier mujer, una monja, alguien que ha consagrado su vida a todo lo demás menos a sí misma, hablo conmigo, una mujer que vive y ama a un dios en el que yo no creo, ama a un dios del modo en que yo no puedo, cree conocerlo de un modo en el que yo tampoco he podido, y pese a todo ella se metió en mis ojos. Ella no puede entender (o al menos eso creo yo) el modo en el que percibo mi existencia en este mundo, mi origen, el profundo respeto que siento por cada pequeño átomo que conforma esta tierra, estos árboles, no puede entender ni saber de qué manera observo el cielo, ese amor , esa inexplicable emoción que siento al saber que yo también pertenezco a eso.
Algo hizo en mis ojos, hable con ella como si la conociera de por vida, hable con ella del modo más sincero posible sin proponérmelo, ¿Por qué me sentí tan en paz después de que hablamos?, ¿Por qué pese a lo diferente que eramos sentí que me entendía tanto?, ¿Pero sobre todo, por qué me ha dicho que espera que mi camino me conduzca a la verdad?
La pangloss.

sábado, 21 de febrero de 2009

It just a sunny-shine day.

Trata de imaginar esto que ves a cómo era antes, es difícil, ¿verdad?
No hay manera de reconocerlo, no hay regreso,
estamos perdidos y pese a todo seguimos avanzando.
La pangloss.

Estamos abocados irremediablemente, en mi opinión, a recorrer un camino que nos lleva a las estrellas (a menos que, en una monstruosa capitulación ante la estupidez y la codicia, nos autodestruyamos primero). Y allí, en las profundidades del espacio, parece muy probable que, antes o después, encontremos otros seres inteligentes. Algunos de ellos estarán menos adelantados que nosotros; otros, posiblemente la mayoría, lo estarán más. Me pregunto si todos esos seres tendrán nacimientos dolorosos. Los seres más avanzados que nosotros tendrán aptitudes muy superiores a nuestra capacidad de comprensión. En un sentido muy real, nos parecerán algún tipo de dios. La especie humana tendrá que esforzarse mucho para crecer.

Carl Sagan.

domingo, 8 de febrero de 2009

Ayer me sentí tan insulsa, tan incomoda, tan inservible...

Me disponía a hacer mis hot cakes (con leche de soya y sin huevo por supuesto) cuando pongo el once y ¡qué es lo que ven mis ojos!:

Veo un oso polar nadando a la deriva, al oso lo están filmando desde un helicóptero , no hay hielo cerca, finalmente llega a una isla, una muy pequeña isla llena de morsas, el oso pese a que consigue llegar está exhausto, no puedo imaginar cómo se siente pues mi estúpido cuerpo jamás ha sentido eso. Y si pese a que está completamente abatido se muere de hambre porque a continuación intenta morder a una morsa (así de grande es su hambre) al ver que no puede se lanza sobre una cría de morsa, la madre lo cubre con su cuerpo, las otras morsas intentan con su colmillos lastimar al oso de algún modo, por supuesto que no consigue su objetivo, fue triste, fue una de las cosas más tristes que haya visto. Pensé tantas cosas 1)¿por qué estás aquí en la comodidad de tu casa?, ¿por qué no está tú ahí o alguien, cualquiera ahí, no filmando (finalmente todos los animales incluso en su agonía, en su lucha por sobrevivir, terminan siendo nuestro pinche entretenimiento) porque no hay nadie que considere necesario intervenir.

2) Que alguien me explique porque simplemente yo no entiendo porque todas las acciones "conservacionistas" son tan pasivas, porque todas son tan especistas.

3) Que puedo hacer finalmente yo, sin lana, sin poder articular ni una pizca de otro idioma más que el mío, que puede hacer esta simple mortal, que puedo hacer en mi presente sentí tanta repugnancia por todos y todo, por mí, principalmente por justificarme y ser igual o peor de pasiva que el resto del mundo.
La pangloss.

sábado, 7 de febrero de 2009

De José Carlos Becerra...

BLUES

No era necesaria una nueva acometida de la soledad para que lo supiera. Navegaba la mar por un rumbo desconocido para mis manos. Donde el amor moró y tuvo reino que da ya sólo un muro que avasalla la hierba.

Queda una hoja de papel no en blanco donde está anocheciendo. Donde goteaba luceros una noche sobre unos hombros limpios como verdad mostrada, sólo queda una brisa sin destino. Donde una mujer fundara un beso sólo árboles postrados al invierno. Y no era necesario decirlo. El corazón sin que sea una lágrima puede sombrear las mejillas.

La ventana da a la tristeza. Apoyo los codos en el pasado, y sin mirar tu ausencia me penetra en el pecho para lamer mi corazón. El aire es una mano que está hojeando mi fente. Mi frente donde la luna es una inscripción, una voz esculpiendo su olvido. Como humo la luna se levanta de entre las ruinas del atardecer. Es muy temprano en ese azul sin rostro. No era necesario enturbiar la soledad con el polvo de un beso disuelto. No era necesario memorizar la noche en una lágrima. Labios sobrecogidos de olvidos, pulsaciones de un oleaje de mar ya retirándose, ruido de nubes que el otoño piensa.

Hay lápices en forma de tiempo, vasos de agua donde el anochecer flota en silencio. Hay la rama de un árbol como un brazo esculpido por algún abandono.

Hay miradas y cartas donde la noche puso en marcha al vacíio, a las frentes que extinguen su remoto color sobre letras que enlazan señales de viaje.

Aquí está la tarde. Puede enrolarse en ella quién esté enamorado. Aquí está la tarde para designar una ausencia. Suena en mi pecho el mundo como un árbol ganado por el viento.

No era necesaria la tarde, tampoco este cigarro cuyo humo puede ser otra mano evaporándose. Invernará la noche en mi pecho. No era necesario saberlo. No tiene importancia. Espero una carta todavía no escrita donde el olvido me nombre su heredero.



José Carlos Becerra

Bibliografía:

Becerra, José Carlos El otoño recorre las islas, prológo de Octavio Paz.

martes, 27 de enero de 2009

Vivimos igual que ratas de laboratorio, no estamos donde deberíamos estar, vivimos mal.

En el libro Las drogas y la mente (De Ropp) su autor lo expone sin rodeos:
  • Algunas ratas con electrodos en ciertas regiones del hipotálamo se estimularon más de 2 mil veces por hora, durante un día entero. ¡Sorprendente hallazgo! Qué curiosos abismos de depravación se abren ante nuestros ojos. Si fuese humana, esa rata enloquecida de placer presentaría justamente el cuadro de depravación moral del toxicómano que trota la calle en busca de droga, mientras su mujer y sus hijos mueren de hambre en un hotel de mala muerte. ¿Será posible que los neurofisiológos hayan logrado aquello que ni siquiera el demonio consiguió con todos sus siglos de experiencia? ¿Acaso habrán conseguido inventar una nueva forma de pecado?
En efecto, muchos conciben hoy el uso de ciertas sustancias como una nueva forma de pecado, y los códigos tipifican esa conducta como nueva forma de delito. "La droga" hace enloquecer de placer al hombre, como el electrodo convenientemente implantado en su hipotálamo hace que la existencia de la rata "se convierta en un largo orgasmo". Se diría que ninguna de estas dos cosas es explicable sin un trasfondo de intenso descontecto individual (De Ropp pasa por alto que el roedor supuestamente demenciado por la lujuría es un animal sometido a intervenciones dolorosas, cargado de protésis que su organismo rechaza, recluido en un medio extraño y sujeto a toda clase de violencias; por la misma lógica, una persona que en condiciones análogas prefiera cloroformo o morfina a alimentarse está convirtiendo su vida en un "abismo de depravación".
Parece plausible que en vez de voluptuosidades postivas la rata obtenga algún grado de analgesia.
No sería, pues, extraño que su compulsivo recurso a la estimulación eléctrica experimentara importantes modificaciones si puede existir libremente en su medio natural), y que en el caso humano debe achacarse también al malestar general que en la cultura, que Freud y otros describieron con lucidez hace ya medio siglo. Sin embargo, la situación ha cambiado considerablemente en la sociedad consumista. Hace medio siglo el malestar social e individual se admitía, mientras ahora "es como si existiera un tabú que prohibe definir como repugnancia la repugnancia que produce esta sociedad" (Behr) Quien vulnere dicha regla, sea grupo o sujeto singular, se autoincluye en el bando de los enfermos mentales, y como enfermo mental -además de pecador y delincuente- viene siendo tratado el usuario de drogas ilícitas desde hace algunas décadas.

Historia de las drogas 1, Escohotado Antonio.
Historia. Alianza Editorial.

Noviembre de 2008.

En un principio tenía ganas de poseerte a través del lenguaje. Lo he pensado mejor y creo que prefiero conservarte en mi memoria sin palabras ni descripciones de ningún tipo, ¿cómo expresar lo que siento por ti?, ¿cómo explicar el cúmulo de sensaciones que me provoca sentir tu andar junto al mío?, ¿cómo explicar esa complicidad que siento cuando estamos juntos? No puedo verbalizarlo plenamente pero sé que estás ahí y el tener este conocimiento me basta.

No he podido evitarlo pero de algún modo has conseguido ser parte de mi soledad. Vas dentro de mí como un olor discreto que solo mi nariz percibe, y creo que soy la única capaz de distinguirlo porque es un olor atemporal y al mismo tiempo es como un olor que de tan antiguo ha conseguido invadirme desde lo más profundo.
Soy capaz de ver la situación real pero a veces me fascina imaginar que todo esto debe significar algo, y así vivo con esta bella sensación dentro de mí, me invade y me agrada tanto que no me parece necesario desecharla, vivo feliz y así seguiré.
La pangloss.
Noviembre 2008.

sábado, 17 de enero de 2009

Tengo las manos frías y el corazón vacío.

Tengo las manos frías y siento el corazón vacío. Vivo feliz pese a todo, me gusta devorar libros, me gusta sumergirme en la música.

Cada vez me acostumbró más a este vaivén entre la música, los libros y la realidad. A veces pienso que vivo en un punto intermedio entre uno o/y otro. Creo que ni siquiera estoy del todo en este mundo. Todo se entremezcla y mi vida se convierte en un soundtrack cuyo fondo es la música que escucho y las imagenes que veo son los libros que leo.
La pangloss.

sábado, 3 de enero de 2009

Será raro, tal vez si un poco extraño pero no creo que sea malo.

Se fue mi hermana, sólo por 2 meses, será difícil si ya lo creo, de algún modo ella y yo siempre hemos creado nuestra alianza, pero es justo, digo cuando me salí de mi casa ella tuvo que atravesar por lo mismo, yo no estaba y durante mucho tiempo casi no nos vimos, será una situación similar, el internet une, al menos no es como antes, como cuando alguien se iba a otra ciudad, a otro país y no había manera de enterarse que ocurría con la otra persona, ahora ya todo mundo puede estar comunicado.
Podré saber en qué estado se encuentra, y ella podrá hacer lo mismo conmigo pero pese a todo por supuesto que será extraño, será raro pero no será malo.
Nota: Me encuentro así de positiva pues este es el primer día sin ella, esperemos que el ánimo siga siendo el mismo por el resto de los días.
La pangloss.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Un santuario dentro de un fango de desinformación y desconocimiento, eso es la megabiblioteca para mí.

Todo puede mejorarse, ya no es tan insufrible tratar de llevar una buena vida en esta ciudad que se caracteriza más por ser todo lo malo que otra cosa, al menos la megabiblioteca vasconcelos ha sido reabierta, y eso significa mucho, demasiado para mí.

Me gusta, me agrada sentarme a leer, incluso no me importa el color gris que tiene, hay libros, demasiados libros!!
Hay silencio, es el santuario o mejor dicho se ha convertido en el refugio de los solitarios que como yo, sospecho que la consideran un paraíso dentro del mismísimo infierno.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Un cuarto propio...

Para escribir novelas, una mujer debe tener dinero y un cuarto propio.
Virginia Woolf

Es por esto que no he escrito, porque no tengo ni uno, ni otro. Sólo consigo darle cierto alivio a la mano y me permito escribir 2 o 3 frases que se parecen más a los desvarios de una idiota, a bagatelas sin sentido, simplezas que no merecen perpetuidad ni aquí, ni en ninguno de mis cuadernos.
En algún tiempo era capaz de armar y acomodar las frases, conseguía un par de cuentos. Hoy, ni mi vida, ni lo que escribo tienen pies ni cabeza: Un cuarto propio no tengo, ni siquiera tengo un lugar que pueda llamar mi hogar, mío, no de mis padres. Ningún lugar es mío, no soy capaz de poseer ni siquiera un espacio donde pueda tener el silencio o el ruido que yo desee.
En cuanto al dinero pese a que el dinero carece de valor para mi, (exceptuando lo necesario -obviamente-) el "dinero" casi siempre se ha convertido más que una preocupación, es para mí una especie de impedimento que no me permite ser, ni hacer lo que deseo.
Si no soy capaz de conseguir esto entonces concluyo que por supuesto que no escribiré nada, al menos por el momento.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Debí, pero no pude.

Debí de haberle dicho aquel día en el pasto: "Perdón por mi silencio, últimamente me he sentido inmesamente triste y sin embargo reconozco que en este momento me siento profundamente feliz escuchándote".
Como explicarte que decidí guardar silencio, en vista de que nadie entendía el significado de mis palabras, me volví muda, cómo decirte que paradojicamente yo aquel día hubiera podido conversar contigo. Quería contestarte.
Recuerdo que me gustó lo que ese día sentí, no era comodidad era algo más cercano a una profunda paz, algo estaba ocurriendo con mi cuerpo, sin embargo, más que cansada estaba sedada, tenía una profunda ansía por que el tiempo pasará lento. Que no tuviera que irme, al menos no tan pronto, lo único que deseaba era quedarme aquella tarde un momento más contigo.
Quería contestarte pero mi boca no se abría, lo peor es que mis oídos tuvieron que conformarse con devorar tus palabras.
Tuve que guardarlas en mi memoria, escribir esto en este momento. Enmudecida y entumecida estuve.

La Pangloss
No quiero que nadie se entere, que nadie me mire a las tres de la mañana paseando de un lado a otro de la estancia, loco, lleno de ti, enamorado. Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote. Digo tu nombre con todo el silencio de la noche.

jaime sabines

viernes, 19 de septiembre de 2008

El verdadero filósofo es el que se queda sin pelo pero se libra de las pulgas. Virginia Woolf (Flush)

Podría estar más sola
sin mi soledad-
tan habituada estoy a mi
destino-.
E. Dickinson

Voy bien, me siento bien. De algún modo es facíl hacer de mi soledad algo oficial, solo era cuestión de hacérmelo saber pues en un modo muy profundo ya estaba acostumbrada, andaba sola, dormía sola, vivía sola, no hablaba con nadie (ni siquiera contigo). Sigo siendo la misma, es sólo que ahora ya no espero nada.

Ahora estás fuera de mi vida. Ahora todo va bien.